Chus Merino

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2015 Jornadas de la Matanza Típica

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2015 Jornadas de la Matanza Típica
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Matanza Arriera

Homenaje a nuestras raíces

La jornada de la matanza típica de Guijuelo dedicada a la matanza es la más tradicional de todas, pues que se recupera el sabor de las prácticas de antaño, un ambiente que se ha visto reforzado por las bajas temperaturas que se vivieron en la plaza de Castilla y León, donde no se superaron los cero grados centígrados durante toda la celebración. Pese a ello, el público se mantuvo fiel a la cita, llenando por completo las gradas para presenciar el sacrificio del cerdo.

La comitiva de carros arrieros, encabezada por Blas Rodríguez, llegó desde Fuenterroble con el marrano, que según el ganadero Faustino Prieto alcanzó los 196 kilos de peso. Como es habitual en la visita arriera a la matanza, cada uno de los carros representaba una tradición arriera en particular. Además del carro del cerdo, se encontraba presente el carro del comercio, con verduras y productos naturales. El carro del vino, otro de los productos típicos del comercio de los arrieros y el de las especias. Finalmente se dedicó uno de los carros a transportar las gargantillas de San Blas, que según la tradición preservan la salud de la garganta. Una vez situados los carros y sus animales de tiro, se procedió al comienzo de la matanza.

El organizador, Jesús Merino, y el alcalde de Guijuelo, Julián Ramos, dieron en primer lugar la bienvenida al subdelegado de Gobierno, Javier Galán, el general de zona de la Guardia Civil José Manuel Díez Cubelos y el teniente coronel de la Guardia Civil de Salamanca, Francisco Javier Jambrina, quienes asistieron al sacrificio como invitados de honor. El paso siguiente fue la recepción oficial a los arrieros. El padre Blas Rodríguez describió la comitiva y agradeció la constante apuesta de la matanza por preservar las tradiciones. A continuación, el arriero Francisco Javier López pronunció el tradicional pregón de arriero de la matanza. En esta ocasión, López habló de la relevancia que tenían las matanzas en el pasado, en el que eran consideradas todo un evento familiar, además ensalzó la figura del matarife, papel para el que se requiere una gran habilidad.

Los siguientes fueron las conocidas figuras del fútbol Iván Helguera y Bernard Schuster. El ex delantero del Real Madrid, comentó anécdotas de sus compañeros en el Real Madrid, quienes hablaban de la calidad del jamón ibérico. Además agradeció la invitación por parte de Guijuelo para formar parte de la fiesta. Schuster por su parte se mostró muy satisfecho de acudir a Guijuelo para conocer de primera mano una tradición de este tipo y se declaró fan del buen ibérico. Ambos fueron investidos matanceros de honor, siéndoles impuestas la tradicional boina, camisa y medalla de la matanza.

De nuevo el público disfrutó de las casetas instaladas alrededor de la plaza de Castilla y León, y de la degustación de las chichas recién hechas a cargo de las Águedas de la villa, que no faltaron a su tradicional cita matancera.

La matanza de Guijuelo cumple 30 años

Un total de  11 personas fueron nombradas Matanceros Honoríficos por su vinculación a la fiesta típica, que cumple este año tres décadas.


Hace frío de matanza». Así definían los locales la temperatura y el ambiente climatológico que se vivió durante la mañana de ayer en Guijuelo, como si el tiempo, sabio como es, fuera consciente de lo que iba a suceder en pocos minutos en la plaza de Castilla y León de la villa chacinera.
Y es que, tras el pregón de la noche anterior, vecinos y visitantes tenían ganas de disfrutar de la primera de las cuatro matanzas que se han preparado este año para conmemorar los 30 años de vida de esta fiesta, organizada por Jesús Merino, cuyo esfuerzo y dedicación hace que muchos ayer le señalaran como «el mejor embajador de Guijuelo y de sus productos.

Precisamente fue Merino quien, actuando como siempre de gran anfitrión, presentó al alcalde de Guijuelo, Julián Ramos, junto al que fueron dando la bienvenida, uno a uno a los finalmente nueve invitados que ayer estuvieron presentes en la fiesta y que fueron nombrados Matanceros Honoríficos.
Todos ellos (de los cuales muchos ya estuvieron en el pregón) son, sin duda alguna, caras muy conocidas del mundo de la televisión, el teatro, el periodismo o la política, pero este nombramiento nada tiene que ver con su profesión, sino con su vinculación con la fiesta de la matanza típica de Guijuelo, de la que han sido pregoneros o Matanceros de Honor en anteriores ediciones.

Así pues, el periodista César Lumbreras, el presentador y guionista Guillermo Summers, el locutor Ciudadano García, el presentador Luis Larrodera, el showman Miguel Caiceo, el actor y director Pepe Ruiz, el periodista televisivo Sergio Martín, el productor WillyRubio y el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, fueron pasando por el centro de la plaza, donde recibieron un trofeo conmemorativo de su nombramiento como Matanceros Honoríficos en los 30 años de la matanza típica de Guijuelo y un jamón cada uno, cortesía de diferentes casas comerciales de la villa chacinera que colaboran, de este modo, con la continuidad de esta fiesta tradicional.

En sus intervenciones no hubo más que palabras de agradecimiento hacia Guijuelo en general y Jesús Merino en particular, por los momentos y las experiencias vividas en la villa durante sus estancias en la misma. Y también hubo un deseo común volver a reunirse, quizá «dentro de otros 30 años», como bromeaban muchos.

Tras los turnos de palabras y la actuación del grupo folclórico El Torreón, cuyo tamborilero no dejó de tocar en casi toda la mañana alegrando con su música a los presentes, se procedió a matar al cochino, tras lo cuál, como es tradición, los niños se agolparon a su alrededor para hacerse la típica foto. Aunque lo hicieron con tanta efusividad que el pobre marrano, ya sin vida, cayó de la banqueta al suelo, asustando a los pequeños que estaban por delante y levantando la carcajada del resto.

Mientras se producía el chamuscado y el despiece, las Águedas de Guijuelo repartieron dulces y aguardiente entre el público, ayudándoles a combatir el frío. Aunque para ello, los visitantes también tenían otras dos opciones:en primer lugar pasearse por alguna de las seis casetas instaladas en los alrededores de la plaza (tres de Jesús Merino, una de las Águedas, otra de la Cofradía Gastronómica y una última de Casa Gabriel) que ofrecían vino y tapas. La segunda opción era acercarse hasta el Museo de la Industria Chacinera para visitarlo y aprovechar para ver la sala de exposiciones donde se ha instalado una muestra con fotografías de los 30 años de la matanza típica de Guijuelo.

Finalmente, la comida,  un cocido “Pata Negra”  basado en los productos de matanza, en la Barbacoa La Amistad ,al final de la cual se repitieron las muestras de cariño y agradecimiento, puso el mejor sabor de boca para terminar una jornada matancera en la que los recuerdos entrañables hicieron posible olvidar el frio.